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sábado, 4 de abril de 2020

En cuarentena 1x34: Profecías cosmogónicas con Pokémon

*Entrada publicada originalmente en un blog anterior, desgraciadamente perdido, el 31 de marzo de 2013. Disfrutad de esta ida de olla.
Como muchos sabréis, hace ya unos cuantos años, una empresa japonesa de videojuegos para Game Boy lanzó al mercado las primeras ediciones de los juegos de Pokémon o Pocket Monsters (es decir, monstruos de bolsillo). Estos primeros juegos de la saga llevaban el nombre de "Pokémon Verde y Rojo". Debido a diversos fallos técnicos, fue retirada del mercado (cuando únicamente había salido a la venta en Japón) y sustituida y remasterizada por "Pokémon Rojo y Azul", que fueron sacadas en el resto del mundo. Unos años más tarde, salió una edición especial con numerosos cambios en la trama y el argumento del juego, pero la misma base, con el nombre de "Pokémon Amarillo". Esta edición poseía la particularidad de que estaba basada en la serie animada japonesa que había triunfado tras el éxito de los primeros videojuegos. Estos tres videojuegos (Rojo, Azul y Amarillo) corresponden a los videojuegos de la Primera Generación de Pokémon.

martes, 10 de marzo de 2020

En cuarentena 1x09: Cómo aprobé filosofía gracias a Los Miserables (2ª parte)

Aquí tenéis la continuación de la disertación sobre la peli de Los Miserables que, como ayer os comenté, fue la responsable de que aprobase filosofía en la convocatoria de septiembre de 1º de bachillerato. Que os aproveche, campeones.
Documento gráfico del día que fui con mis padres a ver el musical, aquí os dejo la reseña. Qué jóvenes...

lunes, 9 de marzo de 2020

En cuarentena 1x08: Cómo aprobé filosofía gracias a Los Miserables (1ª parte)

Releer el discurso de graduación este sábado me ha traído preciados y muy diversos recuerdos de mi etapa en el instituto, especialmente de los dos últimos años que con tanta presión oprimen al estudiante medio y tantísimas carcajadas nos supusieron a mis amigos y a mi. Expulsiones al pasillo, escaqueos para jugar en la nieve, partidas de cartas en plena clase y canciones de Bocelli a capella desde las últimas filas son solo un par de las muchas anécdotas que se me ocurren a vuelapluma sobre el bachillerato, y no he podido evitar rebuscar entre mis cuadernos de aquella época (donde asoman solo un par de hojas de apuntes entre letras de canciones, caricaturas de profesores, rankings de películas e interminables listas de Pokémon) para dar con la solución a una de las incógnitas que muchos de mis compañeros se plantearon allá por 2014: ¿cómo conseguí aprobar la asignatura de filosofía en 1º de bachiller?
Un martes cualquiera a cuarta hora, cumpliendo la rutina.
El drama inició con una simple mirada de complicidad, no tan inocente como insonora, entre mi buen amigo Zapico y un servidor. Las insoportables lecciones de filosofía que impartía aquel sujeto al que todos terminamos por coger cariño nos provocaba tal somnolencia que, con tal de no sucumbir al tedioso tono de voz que nos adoctrinaba, cualquier excusa era buena; pero lo cierto es que aquel día no nos dio por jugar al póquer ni tararear entre dientes el himno del F. C. Barcelona (historia que da para otra entrada), así que simplemente me di la vuelta y nos miramos con una expresión que, eso sí, no daba pie a malas interpretaciones: "qué coñazo". El simple gesto de volverme provocó nuestra expulsión al pasillo, donde pasaba tantas horas al día que ya había memorizado el número de baldosines y la frecuencia con que parpadeaban por minuto las luces del baño de los chicos (esos en los que, como intentaron censurar en mi discurso, no había váteres). Que por una vez me echasen acompañado, y encima de uno de mis mejores amigos, insufló en ambos la confianza suficiente para plantar cara al tirano y negarnos a hacer las tropecientas copias que nos mandaría entregar al día siguiente, con (a toro pasado) jocosas consecuencias: nos aseguró que, siendo bien conocedor de lo proclives que éramos a estudiar a última hora, era totalmente imposible que aprobásemos ese curso y haría todo lo que estuviera en su mano para procurarlo. Fue la excusa perfecta para no dar palo el resto del año lectivo, y limitar sus clases a estudiar los exámenes que tocaran la hora siguiente o sabotear dulcemente las clases de filosofía con fines meramente lúdicos (y sanitarios, pues desarrollar somnolencia crónica a los 16 años no puede ser bueno... todo fuera por el bien común).
Acabé presentándome en septiembre por mi negativa a seguirle el juego al susodicho, lo que tiene el orgullo... la cuestión es que el examen no era el único requisito para salvar la materia, y era necesario presentar una serie de trabajos respondiendo a cuestiones concretas de corte filosófica. En lugar de cumplir con el formulario estándar que proponían como modelo, decidí lanzarme a redactar una tesis de unas veinte páginas sobre la película musical que había marcado mi adolescencia hasta el punto de ser una canción de la misma la que interpreté sobre el escenario en la graduación, como os relataba el sábado: los Miserables. El contenido fue lo suficientemente enriquecedor como para plantarme, sin expectativas de ello, en un notable alto como media del expediente académico.
Me parece razón más que suficiente para presentaros, dividido en un par de entradas, el trabajo con el que realicé tan ardua tarea. No he vuelto a retocarlo desde aquel tiempo, por lo que ateneos a lo que buenamente redacté hace ya seis años. Con todos vosotros, mi anteproyecto de tesis sobre los Miserables.

domingo, 8 de marzo de 2020

En cuarentena 1x07: 11 de mayo de 2009

Como hoy es domingo me he tomado un pequeño descanso de reseñar películas mediocres y reivindicar viejas glorias para que no decaiga aquello de santificar las fiestas. Pero como os tengo cariño y no me apetece faltar a mi palabra, aquí tenéis la contribución diaria a la que no tengo intención de faltar, por el momento. Se trata de un fragmento de mi libro, ese con el que llevo mareando media vida y que le ha dado nombre al blog, y me ha parecido interesante hacerlo público por ser, aunque no intencionadamente, las primeras palabras que escribí de toda la novela.
Se trata de un pequeño diario que abrí con motivo de la muerte de mi abuela, de lo que en unos meses se cumplirán once años. A la hora de redactar el manuscrito, me pareció adecuado finalizar la primera de las tres partes que componen el libro con esta pequeña carta, en la que plasmo mis sentimientos como buenamente podía en un día que tanto ha significado para mi. Contaba con once añitos en el carné, así que sed clementes.

sábado, 7 de marzo de 2020

En cuarentena 1x06: Discurso de graduación

Estaba investigando la bandeja de entrada de mi correo electrónico en busca de buen material y me topé con uno de los primeros borradores del discurso que tuve a bien redactar para mi graduación de 2º de bachillerato, hace ya unos cuantos años. La historia es truculenta, porque una denostada profesora de ciencias lo criticó a mis espaldas diciendo que no era digno de unos alumnos de humanidades, lo cual me calentó bastante la cabeza... hasta el punto de publicar este manifiesto y hacerlo rular por los ordenadores del instituto. El caso es que todo aquello tuvo un final satisfactorio, pude dar el discurso que tenía preparado (colando de paso una canción de Los Miserables, como os lo cuento) y he querido compartirlo esta tarde con vosotros para que no quede olvidado. Allá que os va.

sábado, 17 de enero de 2015

Viejos bocetos: Mi primer prólogo

Me siento mal... no sé si es que pesan en mí los años que he desperdiciado en mis cosas en lugar de invertir tiempo en proyectos más importantes, si la responsabilidad de explotar mis talentos está empezando a hacer mella en mí o si la rabia que me suscita el no poder escribir una dichosa entrada a tiempo del plazo que yo mismo me impongo cada semana ha terminado por corromper mis entrañas.

viernes, 14 de noviembre de 2014

Viejos bocetos: "La legión ninja"

Esta entrada la escribí hace seis años, y la he tenido desde entonces guardada en los borradores de mi blog antiguo. Trata sobre la saga de películas que tenía en mente dirigir, y hasta hace mención a unos videojuegos basados en la misma. Es curioso que estos primeros esbozos me sirvieron de inspiración para escribir el libro que, si Dios quiere, terminaré (por fin) antes de acabar el curso... Disfrutad, ¡y hasta más leer!
"La legión Ninja es una trilogía con más lucha que Piratas del Caribe, más intriga que Harry Potter y más acción que El Señor de los Anillos. Es una película para T.P. y está dirigida por Marcos García, el director más joven de la historia, que también es miembro de los Master Rocks, es quien está escribiendo la Caja de S. Patricio. Por no decir que las letras que está usted leyendo han sido tecleadas por él. Sí. Yo soy Marcos. Todas las películas de La legión Ninja tratan de Ronald Williams, un joven de catorce años que, junto con otros niños de similar edad, ha sido atrapado en el mundo de los espirítus, un mundo igual al nuestro en el que nunca reinará la paz y el cuál pronto sufrirá un trágico fin. Para llegar a tiempo a la puerta del mundo de los espíritus, Ron, su predecesor Rillu, Diablesa, la reina de la oscuridad, su hermano Peter y el resto de la legión, tendrán que esquivar a Artemisa, la guardiana del reino, y a su hermana Alice, la que tiene un cierto talento con la traición y el sigilo. Con la ayuda de Shao-llin, la maga de la sabiduría, podrán capturar al ninja Mon, y así sal var a Ron del espíritu del halcón, un segundo poder que ha conseguido adentrarse en el interior de la Paloma que abita en el corazón de Ron. Tras controlar al espíritu maligno, Ron y Rillu consiguen cruzar la puerta y volver al mundo real. Por desgracia, al volver la vista atrás ven que Diablesa a quedado atrapada en el puente de plata. Con el corazón en los pies, la legión envía a Shao-llin a unas casas de curación, pues Artemisa la hizo una herida muy profunda con su estaca de oro. Por el camino, Peter distrae a los guerreros de Amo ninja (un malvado general ninja que planea hacerse con la tierra) para salvar a Shao-llin. Así entrega su vida. Aunque su sacrificio resulata ser en vano, pues al llegar a su destino Shao-llin se apaga para siempre. En la batalla contra Amo ninja, tras derrotar al poderoso Ridocci, reaparece Artemisa y junto a ella un guerrero que se hace llamar Right. Al acabar con Artemisa de una vez por todas, Ron, Right y Amo ninja se enzarzan en una duradera lucha, en la que el astuto samurái perece de forma trágica. Right intenta ipnotizar a Ron para que se haga con el poder de la tierra y mate a los humanos. Justo a tiempo aparece Alice, la cuál tira a Right por los límites de la sala. Pero el general logra ponerse en pie de nuevo y se lanza contra Alice. Ron, aprovechando la oportunidad, arranca el puñal que colgaba del collar de Diablesa y se lo claba a Right en el hombro, para no aniquilarle. Tras el golpe crítico, Ron consigue quitarle la máscara al malvado general. Tras ella se encuentra el rostro de Diablesa. Sin fuerzas para pensar Ron cae al suelo y Diablesa le lanza su Tridente mortal, que le golpea en medio del estómago, su parte más vulnerable. Alice releva a Ron en su duelo con Diablesa y es derrotada. Cuando la malvada hechizera va a dar el golpe mortal, Rillu aparece y la vence con su sable de oro. La guerra había acabado. En la arena, Rillu y Alice encuentran el cuerpo sin vida de Amo ninja. Junto a él está el del Ninja Mon. Y en una esquina se encuentra Ron, con el tridente aún clavado y sufriendo su triste agonía. Con sus últimas fuerzas, les extiende una caja diminuta. En el interior están los anillos mágicos de dos Lores Ninja: Shao-llin y Ronald. Al volver la vista, Ron ya está muerto. 
-El videojuego: Vuela, ruge, hechiza y corta para ayudar a la legión en un fantástico minijuego. Adéntrate en el castillo de Shao-llin, vence a los siervos del Ninja Mon y encuentra el collar para salvar el mundo de los espíritus y con él la vida de Ron. El juego continúa en "El legado de un Samurái", en el que entra un nuevo personaje, el Ninja Mon. Consigue el sable de oro, vence a Artemisa y supera los numerosos obstáculos que se encuentran antes del Puente de plata, que guarda la puerta al mundo real. Y por último, en "La última Víctima", pelea con tus amigos en la arena de la muerte, lucha con 10 nuevos tipos de sables y aprovecha la oportunidad de jugar como el tirano Ridocci, con la misión de encontrar los cuatro puñales secretos. SECRETO PROFESIONAL: En la busqueda del tercer puñal hay un atajo en el que pone "GO OUT!". Si pasas por él y logras esquivar el pozo secreto encontrarás una bonificación que te servirá para desbloquear los puñales. Y recuerda: Hay cosas en la vida con las que uno se puede divertir. Pero la vida no os un juguete. ¿¿¿O tal vez sí???."