Para los viejos lobos de la tribu que aún ronden por estos lares, debo reconocer que no esperaba volver a escribir a corto plazo en el prácticamente olvidado mundo del blog, al menos no como una actividad no-lucrativa. Los años comienzan a pesar y a uno deja de interesarle la pasión y el entretenimiento para focalizarse en pedacitos de papel y cartón que engrosan la cartera y, en mayor medida, el ego. Sin embargo, como podréis deducir, no estoy recibiendo compensación alguna (tendría delito) por las horas invertidas aquí. Tampoco me jactaré de una madurez carente en el porcentaje más amplio de mi rango de edad, error en el que he recaído sin tregua desde que tengo memoria, pues mi propio sino se ha encargado de refutar cualquier tesis medianamente creíble que haya podido desarrollar sobre el tema; por consiguiente, no es el adulto desprendimiento de los bienes terrenales lo que me lleva a redactar nuevas entradas como una suerte de regreso a la edad primaria como manifiesto antitético de las responsabilidades que ya he abrazado como ciudadano de este nuestro mundo.
Descartadas ambas opciones, ¿qué me lleva a escribir estas líneas? Quien encuentre respuesta, déjela abajo en los comentarios. Mientras tanto, cada día durante este tiempo de cuaresma encontraréis una nueva entrada de variado contenido en esta página, en esta nueva sección que he querido titular, asumiendo mi rol como mínima parte del zeitgeist: "En cuarentena".
Mentada la introducción, me remonto a los inicios de mi segunda/actual etapa en el mundo bloguero allá por 2014 para actualizar una de mis primeras entradas de éxito en la presente página sobre los 10 mejores canales de YouTube España (o los que más me gustaban a mí en aquella época, sobre la aclaración). Si bien me ha resultado tentador actualizar la lista con nuevas recomendaciones o bien crear polémica cambiando el registro con los peores canales con los que me he topado hasta la fecha, he preferido ofrecer una alternativa razonable sin alejarme del formato del decálogo, desde el que me encuentro bastante cómodo. Por ello, y consciente del poco consumo de contenido musical que hasta no hace tanto imperaba en las redes de nuestra amada nación, hoy analizaremos el que en mi humilde opinión es el Top 10 de canales musicales de YouTube.
Para las nuevas incorporaciones, queda sobradamente implícito en el contexto del blog que el contenido de la entrada se reduce a mi opinión, tratándose de una exposición de la misma y no de una reseña objetiva alrededor de toda la plataforma. Habrá cientos de canales que no he descubierto hasta ahora, así como otros muchos de indudable calidad que, por múltiples motivos, no alcanzan a convencerme como para incluirles en la lista. Y estoy hablando de contenido puramente musical, es decir, de interpretación musical, por lo que no esperéis ver a Jaime Altozano y compañía entre los puestos del top (por mucho que me convenza su "Trap del Terraplanismo"). Dicho lo cual, bienvenidos una vez más al blog de un miserable. ¡Vamos allá!
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| ¡Por cierto: os dejo en cada puesto el enlace al canal en cuestión, dadles amor! |